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GL Postemporada WS 2017: Estamos en el juego #7, donde cualquier cosa puede pasar

GL Postemporada WS 2017: Estamos en el juego #7, donde cualquier cosa puede pasar Carlos TATIS | El Canelazo Digital

Carlos TATIS | Dodgers Stadium *Los Angeles, CA -- No podía ser de otra manera. Una de las mejores Series Mundiales de la historia -y cuidado si es la mejor- merecía llegar al límite de siete juegos. 

 

Atrás quedó el largo camino que se inició en febrero en los campos de entrenamientos primaverales, los más de 100 triunfos de cada equipo en el calendario de 162 partidos de la serie regular y la extensa postemporada.

 

Todo se reduce a un juego, como si estuviéramos arrancando los playoffs con el juego de comodines: el ganador se lo lleva todo y el perdedor se va de vacaciones con el amargo sabor de haber nadado tanto para morir en la orilla. 

 

En las manos de los derechos Lance McCullers Jr. y Yu Darvish está hoy el destino de los Astros de Houston y Dodgers de Los Angeles, respectivamente.

 

Será la repetición del tercer partido. En esa ocasión, McCullers se llevó la victoria con cinco entradas y un tercio de actuación y tres carreras permitidas, mientras que Brad Peacock tiró de relevo 3.2 episodios sin permitir imparables.

 

Si consigue apuntarse la victoria nuevamente, tendría prácticamente garantizado el premio de Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, sin descartar a George Springer, con tres de sus cuatro jonrones que han servido para empatar y darle ventaja a su equipo, algo que sólo había hecho antes el legendario Lou Gehrig.

Por su parte, Darvish tuvo la salida más efímera de su carrera, apenas un episodio y dos tercios, en aquel partido que será recordado como el del incidente del "Chinito", el gesto del cubano Yuli Gurriel que desató una comedia de ridículas acusaciones raciales y le costó al primera base de los Astros una suspensión de cinco juegos, a cumplir en la próxima temporada.

El japonés Darvish, que llegó a los Dodgers a mitad de temporada, será el tercer lanzador en iniciar un partido decisivo después de iniciar la campaña en otro equipo, en su caso los Rangers de Texas.

Según el Elias Sports Bureau, Hank Borowy, quien llegó de los Yankees de Nueva York a los Cachorros de Chicago, no pudo sacar outs y permitió tres carreras en la misma primera entrada del séptimo juego de la Serie Mundial de 1945 ante los Tigres de Detroit, aquel clásico de otoño donde nació la "Maldición de la Cabra".

Antes de Borowy, Curly Ogden llegó en 1924 a los Senadores de Washington procedente de los Atléticos de Filadelfia e inició el séptimo choque del clásico de octubre ante los Gigantes de Nueva York.

Apenas sacó un out en el primer capítulo, pero a diferencia de Borowy, quien cargó con la derrota, Ogden se fue sin decisión en el encuentro que los Senadores ganaron 7 carreras por 4, en 12 episodios, con el gran Walter Johnson de relevo, para conseguir su única corona de la historia.

En otras palabras: entre Curly Ogden y Hank Borowy solamente pudieron registrar un out en situaciones similares a las que hoy enfrenta Darvish.

Esta será la primera vez que se juegue un séptimo partido de Serie Mundial en el Dodger Stadium.

Sin embargo, los Dodgers ya han tenido en casa juegos siete de clásicos otoñales, pero en 1952 y 1956, cuando todavía vivían en el Ebbets Field, en el barrio neoyorquino de Brooklyn. En ambas ocasiones perdieron ante los New York Yankees.

En la historia de las postemporadas, estos partidos en los que el ganador se lo lleva todo están empatados 54-54 para visitantes y dueños de casa. Específicamente en Series Mundiales, el pareo también está igualado, 19-19.

Por tercera vez en la historia se enfrentan en un juego de vida o muerte de Serie Mundial dos equipos con más de 100 triunfos en la campaña regular, algo que no ocurría desde 1931.

En aquella ocasión, los Cardenales vencieron a los Atléticos y fue el partido que marcó el retiro de Connie Mack como manager después de 50 temporadas.

Anteriormente, en 1912, los Medias Rojas de Boston derrotaron a los Gigantes, pero no en el séptimo, sino en el octavo encuentro de la serie, luego de que el juego dos terminara empate 6 carreras por 6, debido a la caída de la noche en una época en que no existía iluminación eléctrica en los parques.

Y para Houston, el juego de esta noche será su decimoctavo de la postemporada, récord que comparte con los Cardenales de San Luis del 2011 y los Indios de Cleveland del año pasado.

Por si Houston y su fanaticada necesitan algo extra, al trabajo que tienen que hacer en el terreno de juego, las últimas dos veces que se ha tenido que jugar un séptimo partido en una Serie Mundial -Kansas 2014 y Cleveland 2016- el home club no ha podido celebrar.

Para qué les digo todo esto..? Para que tengan en mente que en un Juego 7 de la Serie Mundial, cualquier cosa puede ocurrir. Tendremos un nuevo campeón y los fanáticos lo disfrutarán como se merece. Inf. de Jorge Morejón de ESPN Digital fue utilizada en este reporte.

 

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